Ibonianos, la guerra ha acabado.
Queda restaurada la paz. La fuerzas antibioticas patrullarán temporalmente para eliminar cualquier posible revelde que se esconda en nuestro próspero imperio.
Ibonianos, la guerra ha acabado.
Queda restaurada la paz. La fuerzas antibioticas patrullarán temporalmente para eliminar cualquier posible revelde que se esconda en nuestro próspero imperio.
El pasado lunes 25 de mayo un pequeño grupo de bacterias se asentaron en mi garganta. No les di importancia, mis terrenos corporales son de libre uso siempre y cuando se respete el moviliario cedido, pero parace que esto no lo entendieron. Las bacetrias empezaron a reproducirse, en una fiesta continua, borracheras y música a todo volumen en todo momentos, molestando a las bacterias que ya habiataban en mi cuerpo y causando malestar general a la comunidad. ¡Era un situación insostenible! Les propuse amablemente que se marcharan, que no hacían más que molestar y que si se querían quedar deberían respetar las normas del bienestar.
Hicieron caso omiso, así que en un inteo de intimidarlas para que se marcharan llamé a la guardia Ibufronena, que sólo consiguió que quisasen la música mientras estos patruyaban por sus estancias. Desesperado, les mandé también a los vigilantes paracetamolianos. No tuvieron más suerte que los anteriores.
Tengo unos inquilinos muy molestos y he de hacer lo que sea para asegurar la paz del Rey, por lo que finalmente me he decidido llamar a las fuerzas especiales antibioticas con una sencilla misión: localizar y destruir.
Así, por la presente declaro el exterminio total de toda bacteria molesta.
Nadie enturbia la harmonía de Ibon Corada.

Últimamente estoy escribiendo mucho, pero no traigo nada aquí. Hasta se ha ablandado mi teclado de tanto presionar las teclas (iba a decir “teclear”, pero no quería poner la frase de la reBUZnancia).
Así que el título de la entra es “tonterías inconexas” porque voy a perder el tiempo escribiendo palabra tras palabra sin querer decir nada en concreto. Quiero usar una frase, pero no se me ocurre el contexto. La frase es “Hola, amigo de la ola”, es mentira, se me acaba de ocurrir. La verdadera frase es “No sabría cómo matarte”. No tiene nada de especial, pero me suena muy bien en la cabeza. Así que vamos a meterla en un contexto. Empecemos por crear el ambiente.
La luna llena rayaba el horizonte de la llanura. El frío levantaba una niebla fantasmagórica desde las profuncidades del lago en que las tranquilas aguas susurraban con la calma de su superficie y el peligro de las profundidades. Algunas corrientes de viento tenían la osadia de mover el espectro de la niebla, pero pronto se arrepentían y se perdían en la infinidad de la noche.
Dos figuras errantes caminaban entre las sombras en busca del agua del lago. Una de ellas, más corpuletanta que la anterior cojeaba en su pierna de madera. La otra parecía temblar de terror.
-Si quieres matarme, hazlo, ¡hazlo!
-¡Silencio! -susurró la figura corpulenta- No querrías perturbar las aguas.
-Me da igual. ¡Mátame!
-Lo haría con mucho gusto, pero no sabría cómo matarte.

«Hoy sí, hoy voy a escribir»
Eso mismo he pensado según he entrado por la puerta después de un paseo nocturno con mi recién descubierto vecino.
«Pero… ¿De qué?»
Entonces he recapacitado un poco y en menos de un minuto ha venido a mi mente algo que llevaba rondando cierto tiempo: impresionar a alguien. Muy en mi interior quería volver a escribir sólo para eso, para impresionar a una persona y que dijero “ohhh… qué bien escribes”. Luego he dicho, «va, para qué -como me sugerió Shun-, escribe lo que te salga de la mente». Y eso voy a hacer, pero con la influencia consciente del subconsciente del por qué lo hago.
El título de la entrada viene a recordar esta otra, en la que hablaba, sobre todo, en que las mejores cosas de esta vida se hacen para impresionar a los demás, sobre todo si se quiere impresionar a una sola persona.
¡Y es totalmente cierto! Los mejores artículos de este blog están dedicados a personas que, aunque no lo ponga explicitamente, fueron escritas así para ellxs. Y si queríais más artículo, el de hoy acaba aquí, más que nada porque mi mente ha elucubrado un plan y necesito llevarlo a cabo. Deseadme suerte.
Este puente de mayo parece que ha sido una inspiración para todos aquellos bloguers (nadie sabe cómo se escribe esta palabra, la RAE no se ha pronunciado al respecto; ésta es mi proposición) que llevaban cierto tiempo sin escribir. No pienso disculparme por llevar mucho tiempo sin escribir, simplemente, no me apetecía, y como aquí sólo entran cuatro gatos con los que acostumbro a estar en contacto, tampoco he sentido esa apremiante necesidad de escribir.
En este momento tengo en frente un termo de café lleno de agua, un vaso de agua lleno de café, un libro de Mecánica Cuántica esperándome para que desentrañe sus misterios y un calendario que marca cuántos días restan para el inicio de exámenes. Creo que debería organizar un poco mi escritorio.
Pero es cierto, llevo todo un mes sin escribir y, todo sea dicho, he hecho unas cuantas cosas y descubierto otras tantas. Como por ejemplo lo perjudicial que es el alcohol para la salud mental a la hora de ingerirlo. Sí, te convierte en otra cosa. Por lo general te vuelvo un poco más dicharachero, pero en ocasiones (vale, casi siempre) en esa dicha van frases que realmente no querías compartir. Un grave problema de la lengua, que se menea y se menea y suelta “bellezas” de la prosa sin sentido.
La verdad es que ya he perdido el sentido de la entrada. Lo único que únicamente me preocupa es que cada vez escribo menos, y es algo que me gusta hacer. Y no es por falta de tiempo, porque desde diciembre dispongo de más tiempo del que tuve en los últimos dos años. Hay días y días, en el que sólo hago el primer paso de empezar a escribir: pensar. Pienso cosas, historias, anécdotas (ficticias o no) pero luego, terminan como anotaciones en un cuaderno… y ahí se quedan. No las rescato como solía hacer.
Llevo meses sin volverme a poner a escribir los capítulos de John Wohl, pero sin embargo me afano en corregir los de la primera novela. Todo es un sinsetido. La correción es la parte más difícil de escribir una novela, o eso me parece a mí. Por suerte, según avanzo las páginas más satisfecho me siento, ya que soy más consciente de dónde falla la historia y puedo arreglarlo… así que no sé.
La verdad es que no me lamento de nada. Tengo muy buenos recuerdos de estos últimos meses y a pesar de que no he avanzado mucho en mi carrera artística (qué cutre suena esto, piensa en eliminarlo cuando hagas la revisión de la entrada, o pon un sinónimo que suene mejor, porque tío, cuando quieres puedes sonar gilipollas como tú mismo. Ale ale, que pierdes el ritmo) puedo decirme o engañarme con que he estado recolectado experiencias, cosa que es verdad. Para qué mentir, he tenido una época dorada estos días que dudo que nunca olvide. Igual que no se olvida las primeras veces que sales y lo pasas en grande, las primeras veces que te sientes parte de un grupo más grande, las primeras veces que… ejem, y las primeras veces que te siente feliz contigo y con los demás.
Así que ahora que ya he cumplido con mi cometido de escribir aquí en el mes de Mayo. Vamos a por lo exámenes.
Por cierto, se me ha ocurrido que ya que este blog es bastante abierto (y no de piernas, pervertidos) podríais dejarme en los comentarios preguntas o temas sobre los que hablar en las entradas. No es un intento desesperado de encontrar temas de conversación, no me malinterpretéis, es simplemente por complacer a los gatos; el secreto del buen sexo.
Con esta entrada no quiero atraer polémica, simplemente es un reflexión personal.
Ya ha pasado un mes de las elecciones al parlamento vasco, y parece que la resaca continúa. Ahora bien, todos sabemos que las reglas del juego no son muy… muy. Así que tomándome la justicia por mi mano he aplicado las reglas de la democracia a mi parecer y he mirado cómo quedaría el parlamento.
Las directrices que he tomado son las siguientes:
Según esto, los ciudadanos con sus votos han decidido:
|
Partido |
Votos |
% |
Escaños |
|
PNV |
396.557 |
35.65 |
27 |
|
PSE |
315.983 |
28.39 |
21 |
|
PP |
144.944 |
13.03 |
10 |
|
D3M |
96.924 |
8.71 |
7 |
|
ARALAR |
62.214 |
5.59 |
4 |
|
EA |
37.820 |
3.40 |
3 |
|
EB-B |
36.134 |
3.25 |
2 |
|
UPyD |
22.002 |
1.98 |
1 |
|
TOTAL |
1.112.488 |
100 |
75 |
¿Esto sería más justo que los resultados que se han obtenido? Yo la verdad es que no entiendo muy bien cómo demonios reparten escaños.
Los debates serían muy diferentes con estos resultados…
(Datos obtenidos de http://www.europapress.es)
Hace poco tiempo encontré en facebook un grupo que me interesó. Sé que nunca he declarado ninguna afinidad política en este blog, y no porque sea apolítico, si no más bien porque creo que no debería hablar, ya que creo que la política atiende a tantos intereses tan dispares que nunca sería capaz de declarar una u otra opción de las tantas que hay.
De todas formas, una cosa tengo muy clara, y es que estoy a favor de la república. ¿Por qué? La respuesta es obvia, así que no la voy a dar, pero para aquellos que me la exigen les respondo: ¿Para qué un Rey? ¿Una Familia Real?
Por si alguno lo había pensado, la república no es algo de izquierdas. No, es algo para todas las ideologías (salvo monárquicas, claro está). Se puede ser republicano y de izquierdas, republicano y de derechas, incluso antiabortista si te place. Lo único que no cuadra es la figura del rey en los tiempos que corren, y por eso es un sinsentido. Aquí como en cualquier país democrático.
Así que si sois usuarios de Facebook os animo a que os apuntéis al siguiente grupo. 3 Millones Dicen NO a la Monarquía.

Sé que llevo mucho tiempo sin actualizar, pero hoy sólo quiero escribir para enseñaros esto, la imagen que será parte de las camisetas que vamos a hacer próximamente. Sí, eso es, es una imitación a “Loreak Mendian“, pero un poco más friki, como quien dice. Para los que no entendáis euskera, “Loreak Mendian” quiere decir “Flores en el Monte”, por los que “Atomoak Materian” viene a ser “Átomos en la Materia”.
Lo decía Unamuno, y ahora también lo digo yo.
Cada vez es más frecuente entrar en los blogs y encontrarse textos enteros llenos de palabras en negritas, así como frases. La intención de los autores es clara, resaltar un hecho en sí, llamar la atención del lector para que preste más atención en ese momento. Y digo yo, ¿de dónde viene tanta arrogancia?
No, no me he vuelto loco. Sí, he dicho arrogancia. No sé si es que el autor de esos textos se cree más inteligente que sus lectores que tiene que coger y decir “Eh, tú, cefalópodo, mira aquí, que aquí está lo importante del texto, de este párrafo, que ya sé que no acostumbras a leer y eres un inculto que no sabe coger por sí mismo cúal es el tema del texto y cuál es la tesis”. ¿Se creen que todos supendíamos lengua? Y eso es lo peor de todo, que dan por hecho que la gente no sabe. Eso es, la gente es tonta. Vamos a pararnos a pensar un momento, autores de negritas, si escribís una parrafada, parecida o superior a la de esta estrada, que sapáis que sólo la van a leer aquellos que tienen por costumbre hacer eso precisamente, leer. No hace falta que se dé un texto mascado. ¿O es que tu intención es manipular al lector para evitar posibles digresiones?
Ojo, que yo no estoy en contra de usar este recurso. De vez en cuando es útil, incluso necesario sobremarcar ciertas palabras, pero por favor, ¿cada dos frases? Lo único que me hace pensar es que en tu día a día hablas a gritos y no le dejas a nadie opinar.
Además, por alguna razón, Google PageRank premia a estos blogueros, elevando el propio pagerank y proporcionando una mejor posición en los resultados del buscador. Parece todo una consparación para aumentar la idiotez de las masas. Cosa que no me extrañaría. Últimamente parace que el éxito se encuentra en la simpleza. ¿Pero es un éxito real? ¿O sólo económico? Muchas empresas dedican sus esfuerzos en hacer las cosas muy simples, muy muy simples. Es decir, listos trabajando para que la gente no tenga que hacer un esfuerzo en pensar. Ya no sólo se trabaja para que un producto funcione intuitivamente sin requerir leerse un manual de instrucciones (manual de ¿qué?), sino que encima se preparan las cosas para que todo se haga solo. ¿No? Vamos a analizar los iPod. Es un MP4, que reproduce vídeo, canciones, tiene teléfono, internet… y sí, sólo tiene un botón. ¡UN BOTÓN! Y no creáis que esto difiere de los textos en negritas, es la misma situación trasladada a otro ámbito.
Así que tengo dos conclusiones de un texto con exceso de negrita. Una, el autor es un arrogante que cree que todos sus lectores son estúpidos. Dos, el autor es un incomprendido e incompetente con aspiraciones a liderar una autocracia.
Conclusión final: evitad los blogs con exceso de negrita. Si no usamos nuestros músculos, estos se atrofian. Si dejamos de usar la cabeza… (Habéis visto qué majo soy, os pongo el tema y la tesis, para que no tengáis que pensar
)
Disculpen mis queridos lectores el haberme retrasado un día en dar la conclusión a aquel viaje que hice tres semanas atrás. Parece que fue ayer… aunque casi podía haber escrito directamente en la entrada anterior, ya que los pequeños detalles que me hacen rellenar líneas y líneas se me han ido difuminando. Da igual, allá va, el final de la aventura.
Era Domingo por la mañana, Madrid, un sol encantador y un agradable ambiente. El plan era sencillo, ir al centro, visitar el Padro y pasear por el Retiro. Para ello, Shun y yo habíamos quedado en Atocha con Pedro, Andrea, Jorge y Julia. Vamos, multitud. Un incidente hizo que Andrea no pudiera asisitir, algo parecido en le pasó a Pedro, que demoró su llegada una hora. No importaba, habíamos visitado el monumento al 11-M y fuimos a tomar café. Sí, café, era lo que necesitábamos para poder aguantar, ya que algunos, como Shun y yo, habíamos salido por la noche, (¿eh? Jaupi, Kabe, gandules… Ni siquiera os sigo llamando Jaupi-Kabe para que la gente no sepa que vinisteis al Retiro). Por fin Pedro apareció y entramos al Prado. No sé hasta qué punto puedo puedo describir los cuadros, igual violo algún derecho de autor. Había cuadros, estaban pintados. Si os gustan los cuadros que están pintados, id allí, los hay a patadas. No tantas estatuas como a mí me hubira gustado, pero oye. Fue curioso vernos a Pedro y a mí caminando por esos impresionantes pasillos y sus salas misteriosas. Exacto, se nos ocurrienron desde escenas de misterio hasta una rerepresentación de la escena del Hall de Matrix. (¿Qué? ¿No están los museos para potenciar la creatividad?).
Después del Prado, aunque hubiera anochedido, nos dirigimos los cinco al retiro, en una agradable Nananá hasta llegar hasta… ¿el monumento del lago? Que tenía varias columnas en semicírculo y gente muy maja tocando bongos. Qué ritmo, toda la gente ahí totalmente despreocupada, al fresco de la noche, con un risueño en los ojos… desde luego, lo mejor del día. Aunque después llegó la pantomima de Cibeles, que nos llevó rato conseguirlo, fotos con vacas, alguna esra muuusicales y otras tenían… cosas raras. ¿para qué ser más explícitos?.
Así que caminamos por… calles, dirección Alonso Martinez (hace dos semanas me acordaba de los nombres, supongo que se me han ido olvidando) y, sorpresa, estábamos en la calle del FOG, y en ese momento me enteré que el edificio blanco de enfrente era la sede de la SGAE. No pude evitarlo, les escupí (bueno, si esta acción tiene derechos de autor diré que escupí sin ánimo de lucro y en una imitación para homenajear al autor original). Parece que no llega ninguan citación judicial, no he puesto nada malo.
Y cenamos, un Kebbap, que aunque pueda sorprender, era el segundo que comía en mi vida. El primero fue en el primer viaje a Madrid. ¿Será que sólo puedo comer kebbaps en Madrid? ¿Y cómo se dice, “Kebbaps” o “Kebbapes”? ¿O ni siquiera se escribe “Kebbap”?
En fin, que el viaje a Madrid estaba dando a su fin. Me despedí de Julia, que no la vería más y Shun y yo volvimos a Santa Eugenia. Última botella de txakolí para despedirme de María, Aída (o Aiza, no me quedó claro) y Cristian, y un capítulo de Doctor en Alasca antes de ir a dormir. Llegó el Lunes y la rutina volvía a todas nuestras vidas. Shun se fue a trabajar después de dejarme en el metro, dirección a Avenida América, donde me custodiaron Pedro y Kabe hasta que cogí el autobús de vuelta a Bilbao.
Y así, en estas tres entregas os he relatado los días que pasé en Madrid. Atrás queda ya la hipoglucemia del SNL, los problemas para conseguir abrir las botellas de txakolí, la riadas de Kaos por la casa, las patadas a los toreros, los constantes viajes en metro/bus/tren para quedar con todo el mundo, los bongos del retiro, las discusiones por qué ver en el ordenador, los paseos invespertinos por Santa Eugenia, los abrazos de Shunsunita (en realidad, en vez de “abrazos” iba a escribir “ronquidos”
), la caña de Moncloa, la quedada en Ventas, la sangre de Satanás, el “ven conmigo” de Frodo, el “vasco” de Novio, el vozca escondido en el FOG, y sobre todo, allí os habéis quedado vosotros, Jaupi, Kabe, Maria, Pedro, Andrea y sobre tú, Shunshu. Muchas gracias a todos (a los que nombro y a los que no) por hacer tan grande el fin de semana y a ti Shun, por dejarme querete tanto.
Y ahora sí, me despido hasta la próxima vez. Nos volveremos a ver, Madrid.
Comentarios recientes