¿Qué nos deparará el futuro? Pregunta que ha sido formulada por millones de personas, todos los días alguien se hace esta simple pregunta, pero que no tiene respuesta. O por lo menos, no una respuesta concreta, así como sí podemos decir cuántos kilometros hay de Pamplona a Teruel, nunca sabremos qué arrastra consigo el rio del tiempo. Podemos, tranquilamente, hacer planes para el futuro, tener espectativas de cara al futuro, cosas que la mayoría de veces nos motiva a seguir adelante, ya sea por cumplir un proyecto propio, o por ayudar a alguien a que así sea. El futuro está englobado dentro del terreno de los sueños, ya sean dulces o pesadillas, pero sólo podemos imaginar sobre él. Nunca estaremos cien por cien seguros de lo que sucederá, nunca sabremos con certeza qué nos guarda el porvenir. En el momento menos esperado, un giro brusco del destino te puede sorprender, para bien o para mal, y cuando llegua el momento el único consuelo que tienes es una frase popular: “Así es la vida”.
Casi se podría admirar a las personas que no tienen ninguna preocupación en cuanto al futuro, que viven realmente el día a día, sin planes a largo plazo. Aunque esto supone acerrarse únicamente a los recuerdos que uno tiene, puesto que la humanidad vive practicamente del recuerdo, y vive para recordar, pues realmente no existe el presente. Sólo hay un pasado, y un futuro. Con el pasado forjamos el futuro, y el pasado es quien nos enseña a andar sobre las turbulentas aguas del futuro.
Pero al fin y al cabo todos tenemos planes, y todos conseguimos salir adelante, hasta el final de nuestros días. Salir adelante, ahí está la clave, ya sea fracasando o con éxito, lo importante es no estancarse, ya sea tu futuro negro y deprimente, hay que seguir caminando, pues el tiempo no espera por nadie. Hay que insistir y no derrumbarse, pues todos los momentos de la vida son experiencias que hay de aprender a utilizar y así evolucionar. Hay que persistir, por mucho que toque perder, hay que proseguir, continuar, permanecer, pues la perseverancia es la clave del éxito.














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