Todos tenemos caras y sólo mostramos una.
Tengo un vínculo, un secreto, que se esconde tras mi luna,
algo mío que guardo en lo más profundo,
algo que no se puede confiar a todo el mundo. Lo asumo.
Es mi mundo personal,
porque el subconsciente realmente tiene un poder sobre natural.
Tengo una cara iluminada aunque también otra apagada,
una paranoia que se esconde tras el lado que pego a la almohada.
Cuando duermo muero por unas horas,
me quedo mi verdadero yo con mi otro yo a solas.
Y es normal que no tenga casi amigos,
será porque casi de todo en quien conozco desconfío.
Tengo un secreto escondido, supongo que como todos.
Mi otro lado es un enigma, un tesoro que guardo como lo
más valioso. Sigo viviendo en mi burbuja.
En mi mundo paralelo yo soy un sueño que se dibuja
con colores de cristal, mi dueño en esta esfera,
en este prisma en espiral. No sé el final que me espera.
Separé el alma de mi cuerpo, el corazón de mi cabeza,
dos verdades diferentes que esconden una misma pieza.
Desde tu lado todo parece tan fácil de existir,
desde el lado oculto se ve tan frágil y quiero salir.
Me siento solo teniéndome a mí, es algo paradójico.
Lo que que mi lado esconde quizá es una lado paranoico.
Los secretos son como preguntas sin respuestas,
se sabe quién la efectúa pero no el qué la contesta.
No sé si hay otra vida, no sé si se empieza de cero,
ni siquiera si el destino me llevará donde quiero.
Un pasado, un presente, un futuro guardan mi secreto.
Vivo en cada momento, jamás se perderá en el tiempo.
Hay un lugar donde secretos se susurran,
donde solo escucha el aire y el viento los arrastra donde no hay nadie.
Escondo mis secretos tras mi luna de cristal,
detrás de mi mentira se esconde una gran verdad,
conocerme realmente es conocer mi otra mitad,
porque tener algo escondido es lo que me hace especial.
Mi alma y mi cuerpo, mi cerebro se separa cuando pienso
de un corazón que siento dentro, aunque está lejos, tan lejos de mí.
Sentimientos hablan cuando calla el intelecto,
porque es cierto, viven a cientos de kilómetros.
Tengo dos caras que destapan por momentos,
lo malo y lo bueno, el valor y el descaro, el tímido chico que calla, claro.
Que no me engañen, hay secretos que dañan,
viven en cajas de metal o en un cristal que se empaña.
La luna escapa de su otra mitad, vida que se destapa y se para,
aunque se da cuenta que de verdad sin ella no es nada.
Amor, algo que falta al corazón para latir,
la sensación, que complementa, que forma parte de ti.
Como un eclipse, un iceberg que esconde algo que no se ve,
Yo sé que existe, pero insiste, no poner si no verse,
darse la espada, como siempre, ser la vida o la muerte,
tan deprimente que detrás de esa pared está enfrente.
Christian Jiménez Bundo (Porta) - Tras mi luna de cristal (con Jota)













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