Últimamente estoy escribiendo mucho, pero no traigo nada aquí. Hasta se ha ablandado mi teclado de tanto presionar las teclas (iba a decir “teclear”, pero no quería poner la frase de la reBUZnancia).
Así que el título de la entra es “tonterías inconexas” porque voy a perder el tiempo escribiendo palabra tras palabra sin querer decir nada en concreto. Quiero usar una frase, pero no se me ocurre el contexto. La frase es “Hola, amigo de la ola”, es mentira, se me acaba de ocurrir. La verdadera frase es “No sabría cómo matarte”. No tiene nada de especial, pero me suena muy bien en la cabeza. Así que vamos a meterla en un contexto. Empecemos por crear el ambiente.
La luna llena rayaba el horizonte de la llanura. El frío levantaba una niebla fantasmagórica desde las profuncidades del lago en que las tranquilas aguas susurraban con la calma de su superficie y el peligro de las profundidades. Algunas corrientes de viento tenían la osadia de mover el espectro de la niebla, pero pronto se arrepentían y se perdían en la infinidad de la noche.
Dos figuras errantes caminaban entre las sombras en busca del agua del lago. Una de ellas, más corpuletanta que la anterior cojeaba en su pierna de madera. La otra parecía temblar de terror.
-Si quieres matarme, hazlo, ¡hazlo!
-¡Silencio! -susurró la figura corpulenta- No querrías perturbar las aguas.
-Me da igual. ¡Mátame!
-Lo haría con mucho gusto, pero no sabría cómo matarte.













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