-…pero no me llame pobre, porque yo soy muy rico.
-¿Lo eres?
-Claro, salvo dinero, tengo muchas riquezas.
-¿Sí? ¡Qué bien! ¿Tienes mucho patrimonio? ¿tienes un buen coche? ¿tienes una buena casa? ¿Tienes acciones de una empresa que te aportan beneficios?
-Eh… no.
-¿Entonces? Sin dinero y patrimonio no tienes nada.
-Yo tengo esas cosas que todavía no se pueden comprar.
-Sorpréndeme.
-Felicidad.
Me está mirando muy escéptico.
-Casi me sorprendes.
-No me esperaba menos.












0 Responses to “Cambio de discurso”
Leave a Reply